Días,noches interminables en los que sólo existo en el recuerdo...
Sombra de la oscuridad que me acecha y se cierne sigilosa.
Huir, escapar, imposible en caída libre.
No hay lugar para el descanso, no hay sitio para el fracaso.
....Asusta cuando se abate sobre mí....
Soledad, frio, hasta el fin.
Viaje siempre sin retorno, no hay refugio, no hay vuelta atrás.
Es mi sangre la que riega los campos, es mi sangre la que alimenta los cuervos. Es mi aliento el que hiela el suelo.
Era un hermoso sueño.....
Suelo gris bajo la lluvia de febrero.
Una esperanza que para siempre se pierde; ya el sueño terminó.
Acorta la vida, tantas lágrimas caídas...
Nunca volverán las tardes en casa sola,
aquella música y los libros que tan buena compañía hacían.
Mas nunca olvido la tristeza, el miedo que sentía:
No sabía si el mañana llegaría.
El mañana llegó, al igual que el ayer.
Todo se repite sin saber qué hacer.
Contempla la tormenta, chocan las olas contra la orilla, con furia.
Un rumor que te aleja de la realidad.
Siente como la vida de las manos se escapa.
Anochecer eterno,
por fin conseguí lo que tanta falta me hacía;
un poco de valor
o quizás temeridad. Ya nunca volverá
La Soledad.
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lunes, 1 de diciembre de 2014
sábado, 17 de diciembre de 2011
Alicia baila conmigo.
Sombras de un pasado perfecto alimentan lo que soy, recuerdan lo que no tengo.
Y después... Un eterno descenso a los infiernos.
Alicia baila conmigo, la radio muda de espanto, y mi vestido en el suelo, rasgado como los labios.
Tormentas de lágrimas no limpian ese rastro, por muchas noches preguntándote por qué duele tanto.
El silencio encarcela, los ojos torturan y el alma se muda para no sentir. Una condena de noches en vela, de días sembrados de dolor.
Soy el espejo que temes, el juguete roto de un niño al que no le importó.
Soy la desesperanza, la angustia y el dolor.
Soy el temor mas hondo de tu corazón.
Soy la sangre de cada herida.
Soy cada lágrima vertida, soy tu dolor.
Mil cadenas atan, golpean.
Ya no quiero, ya no sueño. Tan sólo que acabe este dolor; que llegue mi liberación.
Alicia mira la vida tras tres paredes y un espejo sin final. Su cárcel se vuelve segura, el miedo no es tan mal refugio al final..
Las palabras danzan en mis ojos
mis manos se pierden sin saber
y en mis oídos susurra:
"Sabes que te atraparé".
E hice lo que nunca quise hacer
y huí perseguida por él
miedo.
A cada paso sentí
puñales en el pecho
y garfios en mis ojos
Salvé mi alma de una condena
a cambio del dolor de una vida entera.
Miedo cada noche
incertidumbre al llegar el día.
¿Cuando acabarán mis pesadillas?
Recuerdo como bailaba
entre pastillas y cuchillas
deseando al fin caer.
El agua estaba tan tibia...
y ella me llamaba
con multitud de promesas
y yo quería.
Mi muñeca de porcelana tenía un pie descalzo
La falda rota y un hilo de sangre
resbalando por su pierna
de su cara quedaba una sombra
de mi niña no había ni rastro
y de su corazón... Nada.
Sé que no volverá
Tanit no ha vuelto
Tanit se ha perdido
Aun no sé donde debo ir
tan sólo sé que no es allí.
Ayúdame,
no quiero caer
no quiero morir.
Y después... Un eterno descenso a los infiernos.
Alicia baila conmigo, la radio muda de espanto, y mi vestido en el suelo, rasgado como los labios.
Tormentas de lágrimas no limpian ese rastro, por muchas noches preguntándote por qué duele tanto.
El silencio encarcela, los ojos torturan y el alma se muda para no sentir. Una condena de noches en vela, de días sembrados de dolor.
Soy el espejo que temes, el juguete roto de un niño al que no le importó.
Soy la desesperanza, la angustia y el dolor.
Soy el temor mas hondo de tu corazón.
Soy la sangre de cada herida.
Soy cada lágrima vertida, soy tu dolor.
Mil cadenas atan, golpean.
Ya no quiero, ya no sueño. Tan sólo que acabe este dolor; que llegue mi liberación.
Alicia mira la vida tras tres paredes y un espejo sin final. Su cárcel se vuelve segura, el miedo no es tan mal refugio al final..
Las palabras danzan en mis ojos
mis manos se pierden sin saber
y en mis oídos susurra:
"Sabes que te atraparé".
E hice lo que nunca quise hacer
y huí perseguida por él
miedo.
A cada paso sentí
puñales en el pecho
y garfios en mis ojos
Salvé mi alma de una condena
a cambio del dolor de una vida entera.
Miedo cada noche
incertidumbre al llegar el día.
¿Cuando acabarán mis pesadillas?
Recuerdo como bailaba
entre pastillas y cuchillas
deseando al fin caer.
El agua estaba tan tibia...
y ella me llamaba
con multitud de promesas
y yo quería.
Mi muñeca de porcelana tenía un pie descalzo
La falda rota y un hilo de sangre
resbalando por su pierna
de su cara quedaba una sombra
de mi niña no había ni rastro
y de su corazón... Nada.
Sé que no volverá
Tanit no ha vuelto
Tanit se ha perdido
Aun no sé donde debo ir
tan sólo sé que no es allí.
Ayúdame,
no quiero caer
no quiero morir.
domingo, 25 de septiembre de 2011
El diablo vestido de azul.
A veces se me escapa la humanidad y el dolor, y sólo deseo ser una nada de sentimientos. E inmediatamente, hay manos recordándome que sigo teniendo un alma que dañar. Arañan, desgarran lo que parecía no habitar en mi.
Voy bañándome en acero y sal a escondidas y ya ni las caricias penetran a mi piel.
Paga el precio, paga la deuda. Arriesgue, aposte y perdí.
Soy lo maldito, lo impuro, el diablo vestido de azul.
Mi soledad me insulta, me escupe y avergüenza. Me grita que no soy nada, me muestra el vacío, la ausencia, me apaga.
Viví en el infierno, de donde nadie se escapa.
Allí aprendí lo que realmente te mata.
A sus puertas abandoné mi inocencia
como si fuera una capa.
Dormí en el infierno, sintiendo el frío devorarme.
Salí del infierno...
Y el infierno no salió de mí.
Voy bañándome en acero y sal a escondidas y ya ni las caricias penetran a mi piel.
Paga el precio, paga la deuda. Arriesgue, aposte y perdí.
Soy lo maldito, lo impuro, el diablo vestido de azul.
Mi soledad me insulta, me escupe y avergüenza. Me grita que no soy nada, me muestra el vacío, la ausencia, me apaga.
Viví en el infierno, de donde nadie se escapa.
Allí aprendí lo que realmente te mata.
A sus puertas abandoné mi inocencia
como si fuera una capa.
Dormí en el infierno, sintiendo el frío devorarme.
Salí del infierno...
Y el infierno no salió de mí.
jueves, 22 de septiembre de 2011
El cielo indiferente.
Cruces de caminos imposibles, pasos que duelen, palabras nunca dichas. Perdones callados, palabras silenciadas. Nadie dijo que fuese fácil. Abrir los ojos y sentir, y caer otra vez. Un refugio en la tormenta que se acerca, no será suficiente. A vista de pájaro, cualquier vida es nada. Bajo el mismo cielo, nunca nada es igual, todo es distinto a cada momento.
Preguntas alzadas al cielo que nunca obtendrán respuesta.
Si un día, cuando la luz se desvanezca
unos ojos no se abren...
¿Se posará una pluma sobre su mano?
Demasiado tiempo para tan escasos años;
ya con la tiniebla no pudo vivir
aunque el recuerdo sera poco para ti.
¿Cuantas horas pasarán?
Una, siete o quizás más.
La tinta corre
sobre el papel
gritando quién
en realidad es.
Preguntas alzadas al cielo que nunca obtendrán respuesta.
Si un día, cuando la luz se desvanezca
unos ojos no se abren...
¿Se posará una pluma sobre su mano?
Demasiado tiempo para tan escasos años;
ya con la tiniebla no pudo vivir
aunque el recuerdo sera poco para ti.
¿Cuantas horas pasarán?
Una, siete o quizás más.
La tinta corre
sobre el papel
gritando quién
en realidad es.
lunes, 19 de septiembre de 2011
Volando alto
Volando alto, muy alto, mayor es la caída.Ícaro persiguiendo el sol, no puede apartar su mirada. Y extiende las manos para tocarlo. Y sin saberlo, todo se acaba.. El sol, las nubes, el cielo, la tierra, nada... Cierra los ojos, todo se acaba.
He perdido mi espada;
sin honor,
imposible volver
a la batalla.
Ya no queda nada que hacer, nadie puede parar la lluvia torrencial.
Nada queda que ocultar ya: Arrancándome la piel a tiras para volver a nacer.
Hay veces que la sangre no se ve.
Es la sal, es el hielo, es de donde surge el miedo.
Es la ira, es la tempestad que me arrastra sin parar.
No quiero parar, no quiero pensar.No quiero tener que volver a empezar.
Me da miedo esta oscuridad.
He perdido mi espada;
sin honor,
imposible volver
a la batalla.
Ya no queda nada que hacer, nadie puede parar la lluvia torrencial.
Nada queda que ocultar ya: Arrancándome la piel a tiras para volver a nacer.
Hay veces que la sangre no se ve.
Es la sal, es el hielo, es de donde surge el miedo.
Es la ira, es la tempestad que me arrastra sin parar.
No quiero parar, no quiero pensar.No quiero tener que volver a empezar.
Me da miedo esta oscuridad.
viernes, 16 de septiembre de 2011
Cayendo
La lluvia cala hasta el corazón, pero no es capaz de limpiar las heridas. Buscando refugio en cualquier callejón, caíste hincado de rodillas. Y los lobos que te acechaban desde hacía días, se abalanzaron sobre ti... Nadie te escuchó gritar.
Asusta ver la caída.. Rápido, mas rápido de lo que puedes creer... Salto al vacío sin red.
Dani se marcha para no volver..
Viviendo un tiempo ajeno, un tiempo prestado. No entiendo, no quiso pacto con el diablo.
Y sigue buscando que le lleve con él, una, mil veces, persigue ese tren, huyendo del amanecer.
Jugando la partida que nadie quiere perder. Persigue al diablo, una y otra vez. Vendiendo su alma en cualquier esquina solo por poder olvidar, olvidar y perder una y otra vez.
Perder y perderse después.
Viví en el infierno, de donde nadie se escapa.
Allí aprendí lo que realmente te mata.
A sus puertas abandoné mi inocencia
como si fuera una capa.
Dormí en el infierno, sintiendo el frío devorarme.
Salí del infierno
y el infierno no salió de mí.
Asusta ver la caída.. Rápido, mas rápido de lo que puedes creer... Salto al vacío sin red.
Dani se marcha para no volver..
Viviendo un tiempo ajeno, un tiempo prestado. No entiendo, no quiso pacto con el diablo.
Y sigue buscando que le lleve con él, una, mil veces, persigue ese tren, huyendo del amanecer.
Jugando la partida que nadie quiere perder. Persigue al diablo, una y otra vez. Vendiendo su alma en cualquier esquina solo por poder olvidar, olvidar y perder una y otra vez.
Perder y perderse después.
Viví en el infierno, de donde nadie se escapa.
Allí aprendí lo que realmente te mata.
A sus puertas abandoné mi inocencia
como si fuera una capa.
Dormí en el infierno, sintiendo el frío devorarme.
Salí del infierno
y el infierno no salió de mí.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Lo confieso...
Si, lo sé.
Dos entradas en un día, son demasiadas. Una al día, ya es mucho. Pero escribo por que me hace falta, igual que hay quien se emborracha, o quien esta de cafés hasta arriba o necesita ser un hijoputa para sentirse bien.
Necesito sacar eso que me corroe por dentro para poder respirar hondo, para poder dejar de pensar en ello, para que no queme durante un rato.
Necesito decir tantas cosas, que a veces no puedo, cosas que solo podría susurrarte al oído en penumbra, o cosas que te escribo y no me atrevo a contar. Quizás algún día pueda. Quizás no.
Y hoy, lo confieso, me hace falta emborracharme hasta caer, hasta no recordar, hasta olvidar y perder.
A solas desnudo despacio,
primero el cuerpo, después el alma.
Para que no duela tanto, dejo las telarañas.
Y la escarcha rodea todo,
y forma un reflejo del cuerpo desnudo
que me mira entre tinieblas,
que me humilla y se avergüenza.
A veces soy un reflejo distorsionado en el espejo.
A veces sombra, a veces luz.
A veces soy un relámpago, a veces soy fuego.
No se quien soy...
Dos entradas en un día, son demasiadas. Una al día, ya es mucho. Pero escribo por que me hace falta, igual que hay quien se emborracha, o quien esta de cafés hasta arriba o necesita ser un hijoputa para sentirse bien.
Necesito sacar eso que me corroe por dentro para poder respirar hondo, para poder dejar de pensar en ello, para que no queme durante un rato.
Necesito decir tantas cosas, que a veces no puedo, cosas que solo podría susurrarte al oído en penumbra, o cosas que te escribo y no me atrevo a contar. Quizás algún día pueda. Quizás no.
Y hoy, lo confieso, me hace falta emborracharme hasta caer, hasta no recordar, hasta olvidar y perder.
A solas desnudo despacio,
primero el cuerpo, después el alma.
Para que no duela tanto, dejo las telarañas.
Y la escarcha rodea todo,
y forma un reflejo del cuerpo desnudo
que me mira entre tinieblas,
que me humilla y se avergüenza.
A veces soy un reflejo distorsionado en el espejo.
A veces sombra, a veces luz.
A veces soy un relámpago, a veces soy fuego.
No se quien soy...
martes, 13 de septiembre de 2011
El perdón imposible
Hoy toca explicar el nombre del blog:
En realidad, el nombre original era algo así como.. "De la redención a través de el perdón imposible" pero por cuestiones logísticas, quedó sencillamente en: "El perdón imposible"
¿Y que es el perdón imposible?.. El mas difícil de dar, el que llevo buscando muchos, demasiados años y aun no se como obtener..
El propio.
No es difícil perdonar los errores, el daño que causan los demás. Comprendo perfectamente que alguien, intencionadamente o no, me hiera. La vida a veces es complicada y lo mejor para uno puede significar putear a alguien mucho. Y hay que escoger, y lo haces. Que para eso es tu vida. Y creo que he conseguido perdonar todo, o por lo menos, casi todo el daño que me han hecho. Hay cosas muy duras, que no se si podré olvidar. Pero todo lo demás.. Perdonado está. Y cuanto mas perdono y olvido, menor peso siento. Pero hay algo que aún no puedo.
Lo que no soy capaz de hacer, lo que no se como hacer, es perdonarme. Perdonarme por haber permitido que sucediesen algunas cosas, por no haber puesto coto a algunas situaciones, por no haber sabido actuar, por no haber pedido ayuda. Y no puedo perdonarme, por que siento que, de algún modo, la culpa fue mía. Y esa culpa sigue remordiendome. Y los recuerdos me espantan. Y a veces me sorprenden en la madrugada. Y veo sombras de un pasado lejano que a veces creía olvidado. Y me muerde el corazón haciendo que quiera huir entre sueños. Y me acuchilla hasta no dejarme casi respirar, me oprime el pecho hasta casi romperme en dos, y de repente, desaparece como un fantasma. O como una pesadilla... Pero es real. O fue real.
Sé que para acabar con todo eso, primero, debo perdonarme. Cosa que jamás he sabido hacer. Y aún no sé como se hace. No hay receta, ni libro de instrucciones de como deshacerse de ese sentimiento de culpa, de esas ganas de destruir lo que tanto daño te hizo, de abandonarlo a un lado del camino y seguir sin ese fardo a la espalda. Así que, esta pretende ser mi redención, mi rescate para llegar a ese perdón imposible.
"Extraños caminos tiene la vida, si al final todos llevan a la muerte"
Cuántas veces quise odiar
lo que de llevarme del cielo
al infierno
era capaz…
No sé,
no puedo,
nunca más:
No vuelvas a romper
mi voluntad.
No puedes arrancar de mí
la soledad.
De noches y días
de sueños y pesadillas.
Aplasto mi sed,
porque sé lo que ansía.
Y una bruja me dijo que nunca
lo conseguiría.
En realidad, el nombre original era algo así como.. "De la redención a través de el perdón imposible" pero por cuestiones logísticas, quedó sencillamente en: "El perdón imposible"
¿Y que es el perdón imposible?.. El mas difícil de dar, el que llevo buscando muchos, demasiados años y aun no se como obtener..
El propio.
No es difícil perdonar los errores, el daño que causan los demás. Comprendo perfectamente que alguien, intencionadamente o no, me hiera. La vida a veces es complicada y lo mejor para uno puede significar putear a alguien mucho. Y hay que escoger, y lo haces. Que para eso es tu vida. Y creo que he conseguido perdonar todo, o por lo menos, casi todo el daño que me han hecho. Hay cosas muy duras, que no se si podré olvidar. Pero todo lo demás.. Perdonado está. Y cuanto mas perdono y olvido, menor peso siento. Pero hay algo que aún no puedo.
Lo que no soy capaz de hacer, lo que no se como hacer, es perdonarme. Perdonarme por haber permitido que sucediesen algunas cosas, por no haber puesto coto a algunas situaciones, por no haber sabido actuar, por no haber pedido ayuda. Y no puedo perdonarme, por que siento que, de algún modo, la culpa fue mía. Y esa culpa sigue remordiendome. Y los recuerdos me espantan. Y a veces me sorprenden en la madrugada. Y veo sombras de un pasado lejano que a veces creía olvidado. Y me muerde el corazón haciendo que quiera huir entre sueños. Y me acuchilla hasta no dejarme casi respirar, me oprime el pecho hasta casi romperme en dos, y de repente, desaparece como un fantasma. O como una pesadilla... Pero es real. O fue real.
Sé que para acabar con todo eso, primero, debo perdonarme. Cosa que jamás he sabido hacer. Y aún no sé como se hace. No hay receta, ni libro de instrucciones de como deshacerse de ese sentimiento de culpa, de esas ganas de destruir lo que tanto daño te hizo, de abandonarlo a un lado del camino y seguir sin ese fardo a la espalda. Así que, esta pretende ser mi redención, mi rescate para llegar a ese perdón imposible.
"Extraños caminos tiene la vida, si al final todos llevan a la muerte"
Cuántas veces quise odiar
lo que de llevarme del cielo
al infierno
era capaz…
No sé,
no puedo,
nunca más:
No vuelvas a romper
mi voluntad.
No puedes arrancar de mí
la soledad.
De noches y días
de sueños y pesadillas.
Aplasto mi sed,
porque sé lo que ansía.
Y una bruja me dijo que nunca
lo conseguiría.
viernes, 9 de septiembre de 2011
Presentación.
Llevaba semanas pensando crear un blog. No tenía muy claro el fin. Y sigo sin tenerlo claro. Quizás como un intento de "expulsar los demonios que habitan en mi" y que, ciertamente, son muchos. Quizás, para compartir todo aquello que voy escribiendo algunas veces, según dicta mi inconsciente sin pensar, y después ni siquiera sé muy bien de donde ha salido.
O para poder entender de donde viene y por qué todo lo que a veces pasa por mi cabeza.
A veces no es fácil, nada fácil vivir como en una montaña rusa sin control en la que no sabes cuando estarás arriba, ni cuando bajarás bruscamente. Ni tampoco, como de profundo llegarás. Si te hundirás tanto como la última vez, o aún más.
Pero no quiero adelantar nada. De eso, escribiré otro día. De montañas rusas y pozos. De pilas y polos, de química y médicos.
Ahora toca uno de los textos que escribí hace muchos años y que por fortuna y memoria pude conservar. Otros muchos, la mayor parte, se perdieron en el olvido. Poco a poco iré recopilándolos en el blog.
Tanit
Mujer etérea
Ninfa perdida del agua
que busca el aliento de vida.
Bajo la lluvia encontrará su ser,
entre el barro
y las hojas
dejará de ser
la niña
que fue.
Tanit
por siempre
mujer.
Se marchará con el viento
agitando sus alas.
Con la luz
besando su rostro.
Entre las olas abandoné mi piel
por ir tras de ti,
Mujer.
O para poder entender de donde viene y por qué todo lo que a veces pasa por mi cabeza.
A veces no es fácil, nada fácil vivir como en una montaña rusa sin control en la que no sabes cuando estarás arriba, ni cuando bajarás bruscamente. Ni tampoco, como de profundo llegarás. Si te hundirás tanto como la última vez, o aún más.
Pero no quiero adelantar nada. De eso, escribiré otro día. De montañas rusas y pozos. De pilas y polos, de química y médicos.
Ahora toca uno de los textos que escribí hace muchos años y que por fortuna y memoria pude conservar. Otros muchos, la mayor parte, se perdieron en el olvido. Poco a poco iré recopilándolos en el blog.
Tanit
Mujer etérea
Ninfa perdida del agua
que busca el aliento de vida.
Bajo la lluvia encontrará su ser,
entre el barro
y las hojas
dejará de ser
la niña
que fue.
Tanit
por siempre
mujer.
Se marchará con el viento
agitando sus alas.
Con la luz
besando su rostro.
Entre las olas abandoné mi piel
por ir tras de ti,
Mujer.
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